Encuentra la seguridad alimentaria en una cámara frigorífica

La conservación de alimentos en frío es uno sistema utilizado en todo el mundo, ya sea en el ámbito doméstico como en el industrial. El beneficio fundamental de este método reside en la capacidad de ralentizar la actividad de microorganismos patógenos en los alimentos, provocando alargar su vida productiva. Sin embargo, es importante rescatar que la refrigeración no termina con la vida de los patógenos, sino que se limita a inhibir su crecimiento, a diferencia del empleo de calor. En el sector industrial y comercial, se emplean cámaras frigoríficas con el objetivo de preservar los productos perecederos a la temperatura más óptima durante el tiempo que sea necesario, las hay para diferentes capacidades y de diferentes tamaños y medidas, de igual manera su estructuración se centra en la clase de alimento que se almacenará.

Independientemente de la capacidad y el tipo de alimento que ésta albergará, su función es la adecuada conservación, misma que es realizable a través del mantenimiento de una temperatura ligeramente superior al punto de congelación. Es por estos grados que es posible obtener la mantención del agua de constitución de los alimentos líquida, esto para permitir ralentizar su posible degradación y conservar las propiedades inalterables durante un periodo significativo de tiempo. Sin embargo, es esencial conocer ciertos factores imprescindibles como son el tipo de alimentos que se llevará a la conservación, la cantidad de este, el tiempo que permanecerá almacenado y cómo se llevará a cabo el procedimiento de limpieza, para que la práctica de estas conservaciones industriales sea eficiente. Concluyentemente, conocer, analizar, y evaluar las características y necesidades del producto, como la personalidad del espacio, es indispensable para así lograr la máxima seguridad del producto en cuestión.

Siempre bajo resguardo
Al día de hoy, las cámaras frigoríficas han llegado a formar parte de la cadena alimenticia, ya que sea cual sea el producto perecedero, este entra a formar parte de este paso previo a su comercialización, ya que se trata de alimentos que se ven en la necesidad de estar bajo frías temperaturas de forma ininterrumpida, desde la poscosecha hasta su consumo o elaboración. Parte de ahí la importancia de tener el negocio con el equipo necesario, tanto en zonas de producción como en zonas de comercialización.

Como se dijo anteriormente, los productos necesitan estar en procesos de enfriamiento ininterrumpido, para ello se ha innovado en vehículos provistos del mismo sistema de almacenes frigoríficos industriales, cámaras enfriadores, lo que no deja al periodo de transporte exento de enfriamiento. Por tanto, existe una gran variedad de herramientas que colaboran en este proceso como son los vehículos anteriormente mencionados, almacenes frigoríficos industriales, cámaras de enfriamiento y frigoríficos, todos estos dedicados a satisfacer la necesidad de refrigeración.

Son dos los grandes factores que participan en el impedimento del crecimiento de patógenos durante el proceso de refrigeración, tiempo y temperatura. El alimento debe ser conservado por el tiempo que este precisa, sin excederse, ya que la humedad de igual manera favorece la proliferación de hongos y bacterias. En cuanto a la temperatura, esta debe mantenerse entre los 2 y 5 grados centígrados, de lo contrario se puede dar que los microorganismos comenzarán a reproducirse. La conservación será efectiva si se mantienen las condiciones ambientales necesarias y adecuadas para el producto o alimento en cuestión, de lo contrario y si los microorganismos encuentran un clima favorable, es posible que inicie el desprendimiento de olores, consecuentemente desodorización, y posteriormente desinfección.

El ozono como combatiente de microorganismos en los alimentos
Fue hasta hace tiempo que algunos de los sistemas que se empleaban para neutralizar las bacterias podrían causar efectos negativos al ambiente de la cámara frigorífica. No obstante, hace 10 años científicos expertos llegaron a la conclusión de un sistema basado en el empleo de ozono en el ambiente para mantener los alimentos frescos por más tiempo. Sistema que ahora es capaz de actuar sobre el etileno, gas natural que acelera la maduración de frutas y descomposición de otros productos. El mecanismo de acción vale por dos, primero elimina los posibles microorganismos que puedan encontrarse en los alimentos, seguido por la erradicación de olores.

Sin importar el método a utilizar, el proceso de desinfección se debe de hacer las veces que el almacenamiento de productos lo permita, o sea, cada vez que los refrigeradores estén vacíos; además de prestar cercana atención a la posible irregularidad de las superficies internas.

Los Alimentos también importan
Es necesario prestar cercana atención a los tipos de alimentos que se almacenan, ya que muchos demandan un espacio exclusivo debido a particularidades que estos padecen. Por ejemplo, no se recomienda mezclar materias primas con productos previamente elaborados, al igual que productos vegetales con los de origen animal.

La carne es un producto perecedero con necesidades muy específicas, por lo que es importante mantener la cadena de frío desde el momento en que se sacrifica hasta el momento de su consumo, incluyendo su transporte.

Tips para un funcionamiento óptimo
Evitar mezclar productos congelados en cámaras de refrigeración
Procurar la circulación de aire, para ello almacenar productos de manera que conserven espacio entre unos y otros, como entre las mismas paredes
Constante supervisión del estado de los alimentos, para no contaminar los que se encuentran sanos
Mantener registro de ingreso y egreso de productos
Contar con un plan en caso de avería del sistema
Corroborar que la temperatura sea la adecuada para cada alimento
Procesos de entrada y salida, rápidos y ágiles
Procurar no someter los alimentos a temperaturas exteriores