El reto actual para la industria de la refrigeración

Refrigeración | Unifrio

El frío ha demostrado tener un gran valor y una función imprescindible en muchos aspectos de la vida, incluida la industria, sobre todo porque es un elemento que permite la conservación de productos como alimentos y medicamentos, principalmente. Pero el uso de las cámaras frigoríficas y sistemas de enfriamiento y congelamiento no se limita a estas industrias, pues hay sectores como el químico y el petrolero que también requieren del frío para sus procesos de producción y almacenamiento.

Adicional a esto, gracias a los avances científicos y tecnológicos, los equipos han evolucionado y cada vez son más eficientes, cuentan con un diseño sumamente funcional, se utilizan materiales que incrementan su efectividad y practicidad y, por lo tanto, su uso y demanda en la industria es cada vez más alto.

No obstante, siguiendo la tendencia presente en el mundo actual, uno de los más grandes retos a los que se enfrenta la industria de la refrigeración es fabricar equipos y sistemas de enfriamiento que utilicen materiales, refrigerantes y elementos inocuos para el medio ambiente y así contribuir a la conservación de los recursos naturales y la vida en el planeta.

Los refrigerantes:

El calentamiento global es un fenómeno que ya es bien conocido por la mayoría, pues ha habido tanta información al respecto en los últimos años que hablar de este tema es casi cotidiano. Resumiendo un poco, se puede decir que este fenómeno implica que desde hace décadas ha habido un incremento pequeño, pero constante y gradual, en el promedio mundial de temperatura del aire y del mar, lo que tiene como consecuencia un cambio climático, derretimiento de hielo polar, aumento del nivel del mar y otras consecuencias naturales.

Los estudios científicos han demostrado que este fenómeno es provocado en gran medida por la radiación solar retenida en la atmósfera a causa de la alta concentración de gases en esta, lo que produce el famoso efecto invernadero. Los gases emitidos que producen esto son el dióxido de carbono (CO2), el gas metano (CH4), el óxido de nitrógeno (NO) y los Clorofluorcarbonados (CFC), principalmente.

Ahora la pregunta es, ¿qué tiene que ver esto con la industria de la refrigeración? La respuesta es simple: los CFC son el tipo de gas más utilizado en los sistemas de enfriamiento como refrigerantes, además de la emisión de CO2 a causa del alto consumo de energía de los equipos.

En su momento, los CFC fueron la gran solución para la industria, pues solucionaban el problema de la alta inflamabilidad y toxicidad de otros gases que se podían utilizar en estos sistemas, pero a largo plazo han probado tener serias consecuencias para el medio ambiente, al grado que ha habido iniciativas y propuestas por parte de especialistas de limitar e incluso eliminar el uso y producción de los Clorofluorcarbonados.

El reto para la industria:

Es evidente que la industria del frío tiene un papel de gran importancia en diferentes ámbitos y sectores de la vida actual, pues la conservación de muchos productos, sobre todo medicamentos y alimentos, garantiza su aprovechamiento máximo y la capacidad para satisfacer la demanda, o gran parte de esta. Pero al mismo tiempo también es evidente que los gases utilizados para el funcionamiento de las cámaras, equipos y sistemas tienen un fuerte impacto negativo en el medio ambiente, tanto los CFC como su variante, los HCFC.

Por lo tanto, el gran reto que tiene la industria en la actualidad es seguir con su labores de diseño, desarrollo y producción de sistemas de enfriamiento, cuartos y cámaras frías, difusores y sistemas de aire acondicionado con la misma calidad que los equipos actuales ofrecen, pero con elementos, materiales y refrigerantes amigables con el planeta. En pocas palabras, la tarea actual de la industria del frío es la creación de sistemas de refrigeración eficientes, ecológicos, seguros e inocuos para el medio ambiente.

Últimos avances:

El desafío es complicado, pues las naves industriales no requieren un único aparato, sino toda una gama de sistemas, equipos, cuartos y cámaras para satisfacer sus diferentes necesidades y exigencias. Así, en una planta es posible encontrar cámaras de conservación, equipos de congelamiento, cuartos de enfriamiento y conservación convencional y hasta los más sofisticados sistemas para ultracongelación de productos.

La estructura de hormigón armado o de acero es la más utilizada en la actualidad pues implica una mayor facilidad para acceder a las cámaras, favorece el funcionamiento general de los controles y sistemas, el aislamiento es total, impide el escape de aire, frío o gas, y facilita el mantenimiento de la cámara.

Pero el avance más significativo en cuestión ambiental es la búsqueda y uso de nuevos tipos de refrigerantes. El RS-50, los R-442A y los R-404A son diferentes alternativas, nuevas mezclas de gases refrigerantes que sirven para reemplazar a los CDF y los HCFC.

Sin embargo, el gas más utilizado y que ha probado ser el más eficiente como refrigerante y al mismo tiempo amigable con el medio ambiente es el amoniaco (NH3), tan eficiente y amigable que incluso varios institutos y agencias de protección ambiental han avalado el uso de este gas con fines de refrigeración.

Las principales ventajas que el NH3 ofrece es que no permanece en el ambiente, pues se incorpora a organismos vivos, específicamente plantas y bacterias, como fuente de alimento. También tiene la gran ventaja de ser inocuo para el ser humano y de fácil manejo (con la capacitación adecuada).

Es abundante en la naturaleza, por lo tanto es relativamente económico, requiere un consumo menor de energía eléctrica para mantener el mismo nivel de frío que otros gases, lo que a su vez implica una menor emisión de CO2. Por supuesto no afecta la capa de ozono ni aumenta el calentamiento global, es poco inflamable y tiene un olor muy fuerte y característico, pero inofensivo, que alerta sobre cualquier fuga o escape del gas.

La ciencia y la tecnología dan grandes pasos día tras día y gracias a ello la industria puede evolucionar y ofrecer soluciones a las diferentes necesidades y exigencias del mundo. La industria del frío no es la excepción, lo que se puede notar con los sofisticados sistemas de enfriamiento y cámaras frías con las que muchas plantas, fábricas y tiendas cuentan y la gran eficacia que muestran para conservar, almacenar, congelar o realizar cualquier tarea que el sector y usuario requieren.

Pero la eficacia de estos equipos no se reduce al enfriamiento o congelamiento, pues cada vez los diseños son más efectivos en sus funciones, pero también al aprovechar los recursos y al proteger el medio ambiente, factor que se debe en gran medida a la preocupación de los fabricantes.

Y el mejor fabricante y diseñador de este sector es Unifrio, empresa que ha probado su compromiso con la excelencia y el servicio para sus clientes y al mismo tiempo un gran compromiso ecológico. La prueba de ello son sus equipos, los cuales utilizan amoniaco como gas refrigerante y están diseñados para aprovechar al máximo los recursos energéticos sin dejar de lado su función principal: la refrigeración.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *